El juez considera probado que uno de los acusados se dedicaba a la venta ilícita de sustancias estupefacientes, concretamente cannabis y resina de cannabis, que eran almacenadas y preparadas para su distribución en un local ubicado en la calle Ávila de Bilbao que había sido arrendado el 1 de abril de 2015 por la asociación "Green Cross", a la que el condenado pertenecía.
Pese a que la asociación fue dada de baja el 16 de octubre de 2015, el condenado continuó utilizando el local citado para la venta de la droga, lo cual también hacía en un bar ubicado en la calle Aureliano Valle de Bilbao.
El 18 de enero de 2016 esta persona contactó con el otro acusado, que figuraba como secretario de la asociación "Green Cross", y en un rincón apartado de la plaza Bombero Echaniz se intercambiaron 1.000 euros y una bolsa de plástico con una caja de zapatos en su interior, dentro de la cual había marihuana.
