En solo cuatro años, Danial Schecter ha fundado 20 clínicas en Canadá bajo la marca Clínica Médica Cannabinoide (CMClinic), donde solo se administran tratamientos con base en el cannabis medicinal. Esto haciendo la salvedad de que el concepto de clínica en ese país se aplica para centros donde solo se atiende por consulta externa, mientras que el de hospitales implica la posibilidad de internar pacientes.
¿Cómo empezó con el cannabis medicinal?
Mi experiencia en atención de pacientes con cannabis data de seis años atrás, más o menos. Me interesé muchísimo por el tema después de estudiar con investigadores de muy alto nivel en Canadá. Con ellos entendí que estos tratamientos pueden ser muy benéfico para temas como dolores, epilepsia, ansiedad e insomnio. En el 2013 cambio la regulación de mi país y se volvió mas fácil conseguir cannabis si era recetado por los médicos. Muchos pacientes se sintieron entusiasmados con esa posibilidad, pero los médicos no porque no tenían ni el conocimiento ni la experiencia para hacer las evaluaciones con el fin de poderlos recetar.
¿También investigan?
Cuando montamos estos consultorios recibimos un mandato que tenía tres partes: convertirnos en un centro de excelencia para pacientes que usaran cannabis medicinal, hacer investigación en estos y educar a la comunidad médica y a la población en general. Todos los pacientes están involucrados en un protocolo prospectivo de recolección de datos, lo que nos permite determinar qué tan efectivo es el medicamento, ver si disminuyen el uso de opioides y publicar los resultados.
¿Qué tipo de preparación necesita un médico para usar estas terapias?
Un médico necesita educación de parte de sus colegas y de las sociedades médicas, así como de las compañías farmacéutica, igual que cuando se introduce cualquier tipo de medicamento al mercado.
