El test de narcolemia dura unos 10 minutos, es decir mĂĄs del doble de lo que insume realizar uno de alcoholemia. El hisopo se introduce luego en el aparato que detecta diferentes sustancias, como cannabis (marihuana), cocaĂna, metanfetaminas o benzodiacepinas. Esa detecciĂłn insume otros cinco minutos mĂĄs. Si el resultado es positivo, al conductor se le remitirĂĄ el vehĂculo al corralĂłn, se le labrarĂĄ un acta de infracciĂłn y se le entregarĂĄ material sobre orientaciĂłn para realizar tratamientos gratuitos contra las adicciones-
SegĂșn explicĂł Mauro Bertolano, uno de los profesionales que desde hace mĂĄs de una dĂ©cada integra estos equipos, “hay determinados signos que dan indicios de que alguien puede estar bajo los efectos de sustancias estupefacientes”.
“Lo que evaluamos son los aspectos fĂsicos y psĂquicos del conductor, que suelen ser muy similares a los que puede presentar alguien que estĂĄ conduciendo bajo los efectos del alcohol”, puntualizĂł.
No obstante, detallĂł que “cuantitativamente la cocaĂna es mĂĄs potente que el cannabis”, aunque destacĂł que “todo depende la cantidad y la calidad de la sustancia que se ha ingerido”.
Bertolano no dudĂł en reafirmar que desde hace un año, la implementaciĂłn de los controles de narcolemia cerrĂł “una deuda pendiente”. Hoy, quienes conducen bajo los efectos de las drogas tambiĂ©n pueden ser detectados, y eso aleja un potencial riesgo de las calles de la ciudad.
